sábado, 18 de junio de 2011

El otro día escribí esto



El otro día escribí esto. Ahora ya no tiene sentido. Pero no apago la pc hace unos días por que estoy descargando unas cosas. El texto quedó abierto. Acá va:
Hace mucho que no tenía unas ganas tan vomitivas de escribir algo. Lo que sea, es como que de repente toda mi cabeza se inundó en un vomito de ideas que son un asco. Están generadas, masticadas y vomitadas así como vinieron. No importa. Son de repugnancia. Pero no quiero hablar de eso. No lo voy a contar. Aunque seguramente sería la parte más interesante de este texto que de entrada promete ser una reverenda cagada. Como un pedo en una reunión, uno de esos en los que juras que no aguantas más, lo largas, hace ruido y te haces el boludo pero todos se dieron cuenta de que te acabas de tirar un pedo.
Hoy experimenté, como muchas otras veces, la necesidad desesperante de agarrar mi bici – mi speiship - y durante unas cuadras escuchar un jit que me levante el ánimo (Alala de CCS, es infalible – cualquiera de sus canciones lo son). Y me imagino por el tiempo que dura el track, que la paso bien, y de ahí se vuelve mi ánimo generalizado.
La verdad es que necesitaba tipear. Cualquier cosa. Tipear y listo, que ese vómito se trasforme en algo, eyectarlo.
Me gustaría poder ser más material y así poder sacarme el gusto de refrescar con un poco de almuerzo digerido a alguien que se lo merezca. Pero no puedo.
Tengo una lucha interna. En la que me hablo a mi mismo y me digo que debo ser tolerante. Y en el otro mambo algo me confirma la naturaleza del mundo. Debe ser por eso que me encantan los perros y lloro por un perro y no por alguien que muere. Lo siento. No entiendo.
En el feisbuk mucha gente esta enojada por estar rodeada de conchudes. Entonces debe ser un poco la época, un poco la sensibilidad y otro poco que por ahí cuesta un huevo pensar mejor algunas cosas.
Y se me canta el orto postear esto, y que no tenga nada de poético neosnob, que esta muy de moda. Cómo está de moda ser freak y eso. No tiene sentido que leas esto. No lo leas. Nadie debe leerlo.
Ahí terminaba el texto, pero la sensación sigue, no se que escribir. Por suerte los enojos me duran poco, la mala onda, también y cuando atravieso esas cosas prefiero quedarme en casa, tirarme un rato. Mirar para arriba (costumbre aparte).

1 comentario:

  1. Cada cual hace terapia como puede...vos salis a andar en bici, y yo tengo una bici fija en una caja porque mi marido prefirio de regalo del dia del padre una bata tipo Hugh Hefner...
    Mañana empiezo la dieta porque es día hábil, hoy es feriado, imposible. Y cuando sea un poco más flaca quiero ser tapa de Playboy. Merezco ese lugar no?
    I love you

    ResponderEliminar